13 de agosto de 2026
ENERGIA
Argentina LNG solicitó el RIGI para una inversión histórica de USD 51.000 millones
El proyecto impulsado por YPF, Eni y XRG busca acceder al régimen para avanzar con una megaestructura de producción y exportación de GNL desde Vaca Muerta. Prevé dos unidades flotantes de licuefacción frente a Río Negro y exportaciones por unos USD 10.000 millones anuales

Argentina LNG presentó formalmente la solicitud para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un paso que busca darle previsibilidad al proyecto de producción y exportación de gas natural licuado que pretende transformar a Vaca Muerta en la base de una nueva plataforma exportadora de energía.
La iniciativa, impulsada por YPF junto con Eni y XRG, contempla una inversión acumulada estimada en USD 51.000 millones durante toda su ejecución. De concretarse bajo el esquema planteado, se convertiría en la mayor inversión privada de la historia argentina y en el proyecto de mayor magnitud presentado hasta ahora bajo el régimen de incentivos.
El desarrollo propone integrar distintas etapas de la cadena energética: producción de gas en Neuquén, transporte mediante infraestructura dedicada, procesamiento, fraccionamiento de líquidos y licuefacción para su posterior exportación. El tramo final estará compuesto por dos unidades flotantes de licuefacción que operarán frente a las costas de Río Negro, en el Golfo San Matías.
Las dos unidades, conocidas como FLNG, tendrán una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL. La infraestructura permitirá transformar el gas producido en Vaca Muerta en un producto destinado a los mercados internacionales, con la expectativa de ampliar de manera significativa la participación argentina en el comercio global de gas.
Desde YPF destacaron que la adhesión al RIGI busca establecer las condiciones necesarias para avanzar con una inversión de semejante escala. El régimen contempla estabilidad jurídica, fiscal, aduanera y cambiaria durante un período prolongado, uno de los factores considerados centrales para conseguir financiamiento internacional y sostener obras de infraestructura energética de gran magnitud.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, planteó que el ingreso al régimen constituye una condición relevante para avanzar hacia una nueva etapa de la Argentina como exportadora de energía. También señaló que el proyecto puede generar empleo, impulsar proveedores nacionales, incorporar capacidades tecnológicas y ampliar la inserción del país en los mercados internacionales.
La dimensión económica del proyecto se refleja también en sus proyecciones de exportación. Argentina LNG estima que, una vez alcanzada la plena operación, podría generar ingresos cercanos a los USD 10.000 millones anuales durante aproximadamente dos décadas.
El esquema de inversión prevé desembolsos por unos USD 29.000 millones hasta 2031, año proyectado para la entrada en funcionamiento de las dos unidades flotantes. De ese monto, alrededor de USD 24.000 millones estarían destinados a infraestructura estratégica, que incluye complejos industriales, ductos, instalaciones portuarias y los propios FLNG.
Los restantes USD 5.000 millones hasta ese momento se concentrarían en el desarrollo del upstream y la perforación de los pozos necesarios para garantizar el volumen de gas requerido para abastecer las unidades de licuefacción.
Una parte relevante de las obras se financiaría mediante un esquema de Project Finance, modalidad utilizada habitualmente para grandes proyectos de infraestructura. El objetivo es obtener recursos en los mercados internacionales respaldados por contratos de exportación de largo plazo con compradores internacionales con calificación de grado de inversión.
El impacto laboral también aparece entre los principales componentes del proyecto. Durante la etapa de construcción, prevista entre 2026 y 2030, la iniciativa estima generar unos 20.000 puestos de trabajo anuales entre empleos directos, indirectos e inducidos, con picos que podrían alcanzar los 40.000 trabajadores durante los períodos de mayor actividad.
Una vez iniciada la operación, se proyecta el sostenimiento de alrededor de 8.000 puestos de trabajo anuales durante la vida útil del proyecto. El impacto alcanzaría principalmente a Neuquén y Río Negro, además de extenderse sobre la cadena de proveedores y servicios vinculados con la industria energética.
En materia de compras nacionales, Argentina LNG calcula una contratación de bienes y servicios por unos USD 15.000 millones. La intención es que una parte significativa de esa demanda sea cubierta por empresas argentinas, con el consecuente desarrollo de proveedores y capacidades industriales asociadas al sector energético.
El proyecto también profundiza el vínculo productivo entre Vaca Muerta y la infraestructura ubicada en Río Negro. Mientras Neuquén concentra la producción de gas, el esquema exportador requiere una extensa red de transporte y procesamiento que conectará la cuenca con las instalaciones necesarias para convertir el gas en GNL y enviarlo a los mercados internacionales.
La solicitud de ingreso al RIGI abre ahora una instancia administrativa para la evaluación del proyecto y sus condiciones. La magnitud de la inversión convierte a Argentina LNG en una de las iniciativas estratégicas para el desarrollo de infraestructura energética y para la expansión de las exportaciones argentinas de gas.
Con la presentación realizada este jueves, el proyecto busca avanzar hacia una estructura que permita garantizar financiamiento de largo plazo y dar previsibilidad a las inversiones necesarias para desarrollar una cadena que comienza en los pozos de Vaca Muerta y termina en los mercados internacionales de GNL.
La apuesta es que el gas neuquino deje de estar limitado por la capacidad del mercado interno y pueda convertirse en una fuente sostenida de divisas para el país. Para ello, Argentina LNG deberá atravesar ahora el proceso de adhesión al RIGI y avanzar en la concreción del financiamiento, la infraestructura y los contratos de exportación que requiere una inversión estimada en USD 51.000 millones.