4 de febrero de 2026
A PESAR DE TODO
Pérez asumirá como concejal en medio de una causa judicial y el rechazo de su bloque
La Junta Electoral habilitó su ingreso por corrimiento de lista tras la renuncia de Glenda Cohen, pero Juntos Somos Río Negro ya pidió su desafectación. Pérez está imputado por una presunta estafa inmobiliaria y, aunque rige la presunción de inocencia, su llegada al Concejo desató una fuerte crisis política interna

La Junta Electoral Municipal confirmó que Lucas Darío Pérez asumirá como concejal en los próximos días, ocupando la banca que quedó vacante luego de la renuncia de Glenda Cohen. El ingreso se producirá por corrimiento de lista dentro de Juntos Somos Río Negro, el espacio que gobierna la ciudad en alianza con el Partido Unión y Libertad. Sin embargo, la asunción se dará en un escenario cargado de tensiones políticas y judiciales, al punto de que el propio bloque ya solicitó formalmente que Pérez no sea integrado a sus filas.
El trámite administrativo continuará ahora en el Concejo Deliberante, donde primero deberá aceptarse la renuncia de Natalia Almonacid ,quien dejó su cargo para asumir funciones en el ámbito provincial, y luego formalizarse la asunción de Pérez. La secuencia de dimisiones fue la que habilitó el corrimiento de la lista y abrió la puerta a su llegada al cuerpo legislativo.
Desde Juntos Somos Río Negro intentaron frenar ese desenlace. El apoderado del espacio, Ignacio Rodríguez, realizó presentaciones ante la Junta Electoral para evitar que Pérez asumiera como parte del bloque oficialista. La estrategia responde, por un lado, al impacto institucional que tendrá la reducción de la representación del espacio ,que quedaría con solo dos concejales, y, por otro, a las controversias que rodean al dirigente.
El conflicto tiene una dimensión judicial significativa. Pérez se encuentra imputado como coautor en una causa por presunta estafa vinculada a la venta irregular de una vivienda en el barrio Villa Los Coihues. La investigación, a cargo de la Fiscalía N°1, sostiene que habría participado de una maniobra que perjudicó a un hombre mayor, aprovechando su estado de vulnerabilidad. La operación incluyó la entrega de dinero, un vehículo y pagarés, y derivó en una denuncia penal cuando los compradores advirtieron las irregularidades.
La causa sigue en trámite y no existe condena firme. Desde el punto de vista legal, rige plenamente la presunción de inocencia y no hay impedimentos normativos para que Pérez asuma el cargo. En la ciudad no existe una regulación de “ficha limpia” o “ficha blanca” que impida el acceso a cargos electivos a personas con procesos judiciales en curso.
A la situación judicial se suma una fuerte disputa política. Dentro de Juntos Somos Río Negro señalan a Pérez por presuntos vínculos con CREO Río Negro, el espacio que lidera el gobernador Alberto Weretilneck y que se perfila como un actor central de la oposición de cara a las próximas elecciones provinciales. Esa sospecha alimentó el pedido de desafectación y la posibilidad de que Pérez termine actuando como concejal sin bloque propio.
De este modo, Lucas Pérez llegará al Concejo Deliberante por la vía institucional prevista en la ley electoral, pero sin respaldo político dentro del espacio que lo llevó en la lista. Mientras la Justicia avanza con la investigación para determinar responsabilidades penales, el escenario político ya lo coloca en una posición incómoda: asumirá el cargo, aunque bajo cuestionamientos internos, con su futuro legislativo marcado por la incertidumbre y el aislamiento.