En una entrevista concedida a María Laura Santillány replicada por diversos medios, Bal explicó que esta modalidad surgió de manera natural y fue propuesta inicialmente por Evelyn: “Ella fue la primera que me habló de una relación abierta. Me dijo: ‘Yo quisiera estar con vos y me pasan cosas tal vez un poco más importantes que salir con una persona y nada más. Quisiera ver si podemos construir algo y no me molesta si el día de mañana vos querés estar con otra chica”.
Bal, de 36 años, reconoció su pasado: “Fui muy infiel, tuve muchos escándalos amorosos. Creo que con 36 años hoy encontré un poco de paz, una pareja que me entiende, que me acompaña con mis locuras, una forma distinta de vincularse que no había probado. Creo que encontré la llave de la paz y la armonía en un vínculo sano, adulto”.
El acuerdo incluye libertades para ambos, pero con límites bien definidos. “Se habla mucho, mucho, mucho. Y yo pensé que tener una relación abierta iba a ser re fácil. Es re difícil. Hoy estamos re monogámicos. Todo se puede hablar, nadie está acá para privar al otro. Estamos para sumar y el deseo… Es deseo”, detalló Bal, enfatizando que el documento sirve para establecer qué puertas quedan abiertas o cerradas y evitar conflictos.
A pesar de la apertura teórica, el actor describió su día a día como muy comprometido y romántico: se declara “servicio” en la relación, atento a los detalles para hacer feliz a su pareja. “Hoy voy a buscar a Eve, quiero que sea la mejor noche de la semana. Estoy perfumado, reservé el lugar, sé lo que voy a pedir. Estoy atento en los detalles”, afirmó.
La pareja, que vive uno de sus mejores momentos, parece haber encontrado un equilibrio que les permite construir un vínculo maduro sin renunciar a la libertad individual, aunque Bal admite que la práctica resulta más compleja de lo esperado.