31 de marzo de 2026
BOLETIN OFICIAL
El negocio millonario de la basura sigue en familia en Comodoro Rivadavia
El intendente Othar Macharashvili le renovó a la empresa Clear Urbana, que dirige su hermano el contrato de concesión para la recolección, transporte y disposición final de los residuos. La compañía recibe millonarios subsidios y está envuelta en quejas por el mal funcionamiento del servicio

Pese a las históricas críticas por opacidad, sobrecostos y subsidios que cubren más del 70 % del servicio, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia formalizó el nuevo contrato de concesión por 10 años con Clear Urbana S.A. (Urbana Higiene Ambiental) para la recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos urbanos.
El acuerdo, ratificado por la Ordenanza Nº 17.483/26 y publicado en el Boletín Oficial Municipal Nº 029/2026, entró en vigencia de forma anticipada el 1 de marzo de 2026, tras una prórroga transitoria aprobada por Ordenanza Nº 17.338-2/26.
El intendente Othar Macharashvili firmó el contrato en representación del municipio, mientras que la empresa lo hizo a través de su apoderado Alberto Marcelino Destefanis. El monto total asciende a $5.307.096.716,27, con pagos mensuales por mes vencido. Se prevé un período de adecuación de 60 días sin aplicación de sanciones y una garantía de cumplimiento equivalente al 5 % del monto de los primeros 12 meses.
El nuevo contrato se firmó tras un proceso licitatorio (Licitación Pública Nº 26/2025, Expediente 3982-M-2024) en el que solo se presentaron dos oferentes: Clear Urbana y Ashira S.A., y luego de sucesivas prórrogas que extendieron el servicio anterior.
Tal como viene señalando La Tecla Patagonia, la Tasa de Higiene Urbana cubre apenas alrededor del 28-30 % del costo real del servicio. El resto, más del 70 %, se financia con subsidios directos del municipio con fondos generales de los contribuyentes.
En 2024, solo en ajustes y subsidios, la empresa percibió miles de millones de pesos. El nuevo contrato no modifica sustancialmente esta estructura económica y mantiene los mecanismos de “servicios adicionales” que históricamente han sido cuestionados por su verificación.
Un elemento que sigue generando fuertes suspicacias es que el gerente general de Clear Urbana, Levan Macharashvili, es hermano del intendente Othar Macharashvili.
Esta relación familiar directa no fue abordada públicamente durante el proceso de licitación ni en la firma del contrato, a pesar de tratarse de un servicio esencial que mueve miles de millones de pesos anuales.
El contrato original ya había sido prorrogado múltiples veces desde su vencimiento en 2015.La actual concesión se enmarca en el pliego aprobado por Ordenanza Nº 17.303/25, que incluye obligaciones ambientales, operación de plantas de tratamiento y mantenimiento de caminos.
Vecinos siguen reclamando avances concretos en recolección diferenciada, economía circular y reducción real del volumen de residuos.
Aunque el municipio destaca que se trata de una licitación pública y que la propuesta de Clear Urbana fue considerada “la más conveniente”, la continuidad de la misma empresa durante más de 15 años, sumada a las denuncias históricas de opacidad, alimenta la percepción de que el “negocio de la basura” en Comodoro Rivadavia se renueva sin resolver los problemas de fondo.
Mientras el Ejecutivo celebra “previsibilidad” y “ampliación del servicio”, los contribuyentes seguirán financiando un servicio esencial que, según las quejas reiteradas de los barrios, aún presenta falencias en frecuencia, limpieza de baldíos y gestión ambiental.
La ratificación en el Boletín Oficial Nº 029/2026 cierra formalmente el proceso, pero abre un nuevo capítulo de diez años en el que la ciudadanía y el Concejo Deliberante deberán exigir mayor transparencia, eficiencia y verdadera sustentabilidad. Por ahora, Clear Urbana continúa al frente del servicio… y de los subsidios también.