27 de julio de 2026
NEUQUEN
El tren gana terreno para llevar arena a Vaca Muerta y se descarta utilizar los ríos
Autoridades neuquinas iniciaron un estudio junto al CFI y Río Negro para definir cómo transportar la arena que demandará el shale. El ferrocarril aparece como una de las alternativas en análisis, mientras que el Gobierno descartó avanzar con la navegación por los ríos Limay y Negro

El crecimiento de la producción de arena silícea en Neuquén obligó al Gobierno provincial a replantear la logística de abastecimiento para Vaca Muerta. En ese escenario, el gobernador Rolando Figueroa confirmó que la provincia trabaja junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y Río Negro en un estudio para definir cuál será el esquema de transporte más eficiente, con el ferrocarril como una de las alternativas sobre la mesa.
El objetivo es determinar cómo trasladar la arena desde los nuevos yacimientos hasta las áreas de explotación no convencional, en un contexto en el que el insumo comenzó a producirse dentro de la provincia y dejó de depender exclusivamente del abastecimiento desde otras regiones del país.
Según explicó el mandatario, el estudio analizará distintas opciones logísticas para acompañar el crecimiento de la actividad y el aumento de la demanda de arena destinada a las operaciones de fractura hidráulica. Entre ellas figura el tren, que aparece como una alternativa para reducir el impacto del tránsito pesado sobre las rutas.
El cambio responde, además, a la aparición de nuevos desarrollos de arena silícea en parajes como Ramón Castro y Santo Domingo, donde ya operan compañías como Tecpetrol y Vista. Ese nuevo mapa productivo obliga a redefinir los corredores de transporte hacia Vaca Muerta.
Para este proyecto se piensa en la reactivación del tren Norpatagonico, ya en carpeta por parte de Nación y que prevé intervenir 665 kilómetros de infraestructura ferroviaria, mediante el mejoramiento de 374 kilómetros de vías existentes, la renovación integral de otros 208 kilómetros en los tramos más deteriorados y la construcción de 83 kilómetros de vías nuevas entre Contraalmirante Cordero y Añelo, lo que permitirá conectar de manera directa el yacimiento con el resto del corredor ferroviario.
En paralelo, Figueroa descartó una de las opciones que había comenzado a mencionarse en los últimos meses: utilizar los ríos Limay y Negro para trasladar el material mediante barcazas.
La posición del Gobierno neuquino es que esos cursos de agua deben preservarse por su valor ambiental y turístico, por lo que la alternativa fluvial quedó descartada dentro de las opciones que se analizan para el desarrollo logístico de la industria.