Jenna Ortega, conocida por su papel protagónico en la serie Wednesday, habló abiertamente sobre las presiones que enfrentó como actriz infantil.
En una reciente entrevista, la joven reveló que en aquella época podía pasar todo el día en el set sin comer ni tomar agua. Según explicó, estaba tan emocionada y agradecida por las oportunidades de trabajo que prefería no interrumpir ni “molestar” a nadie. “Nadie me preguntaba si quería agua”, recordó, y agregó que ella misma elegía ignorar sus necesidades básicas para demostrar su compromiso y valía profesional.
Asimismo, la joven intérprete, quien comenzó a soñar con la actuación desde los siete años (pese a que al principio sus padres se tomaban la idea con humor), reconoció que esa forma de pensar nació del deseo de aprovechar al máximo cada oportunidad. Sin embargo, mirando hacia atrás, admite que la presión que se imponía a tan corta edad y el descuido de su propio bienestar fueron un error.
Las declaraciones de la actriz han generado debate, especialmente porque coinciden con las imágenes recientes en las que se la ve notablemente delgada, lo que ha despertado preocupaciones entre sus seguidores sobre su salud actual.