Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), con apoyo de Estados Unidos, ejecutaron este sábado una operación denominada “Furia Épica” contra instalaciones gubernamentales y de seguridad en varias ciudades iraníes, principalmente en Teherán.
Un oficial del Ejército israelí explicó que se trata de una operación planeada durante muchas semanas basada en la cooperación y los mecanismos desarrollados en los últimos dos años y medio.
Irán respondió de inmediato lanzando la “primera oleada” de misiles balísticos y drones, anunciada por la Guardia Revolucionaria. La mayoría fueron interceptados sobre Israel, pero al menos un misil impactó una base estadounidense en Bahréin y se reportaron explosiones en Jerusalén, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita.
Tras el contraataque iraní, las Fuerzas de Defensa de Israel declararon el estado de emergencia y activaron alarmas en todo el territorio nacional.
La población fue advertida que permanezca cerca de los refugios antiaéreos.
El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó que atiende a un hombre de aproximadamente 50 años con heridas leves por explosión en el norte del país.
En paralelo, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que la operación conjunta con EE.UU. busca eliminar la “amenaza existencial” del régimen iraní y llamó al pueblo a “liberarse del yugo de la tiranía”.
El presidente estadounidense Donald Trump instó a los iraníes a “tomar el control” de su gobierno y advirtió que, si es necesario, destruirán la industria de misiles y la Armada persa.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional cerró todos los centros educativos y recomendó a la población abandonar Teherán. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reconoció que “es posible que hayamos perdido a uno o dos comandantes”, pero desmintió la muerte de altos funcionarios. “Irán está interesado en desescalar el conflicto y entablar negociaciones, siempre que Estados Unidos e Israel cesen sus ataques”, afirmó.
Reino Unido, Francia, Alemania y la Unión Europea condenaron los ataques de represalia iraníes y los calificaron de “peligrosos”.
Emmanuel Macron convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Ucrania sostuvo que la “violencia y arbitrariedad” del régimen iraní provocaron los bombardeos.
Hasta el momento, múltiples aerolíneas cancelaron sus vuelos a la región. Siria cerró parcialmente su espacio aéreo por 12 horas en el sur.
La situación sigue evolucionando rápidamente. Israel evalúa los resultados de los bombardeos y mantiene la alerta máxima, mientras Irán amenaza con nuevas oleadas.