24 de junio de 2026
NEUQUEN
Detectan una anomalía térmica en el Auca Mahuida y Provincia activó un protocolo
El hallazgo de una fuente de calor en las inmediaciones del volcán puso en marcha un procedimiento de manera preventiva y movilizó a organismos provinciales y nacionales. Por el momento, descartan riesgos para la población y para la actividad hidrocarburífera de la zona

Una señal térmica detectada en cercanías del volcán Auca Mahuida, en el norte neuquino, llevó al Gobierno provincial a activar un operativo especial de monitoreo y a coordinar estudios con organismos científicos para determinar el origen del fenómeno.
La anomalía fue identificada el pasado 21 de junio y consiste en un punto de irradiación de calor de dimensiones reducidas, de aproximadamente dos metros por cuatro, que desde entonces permanece estable. Si bien las autoridades aclararon que no existe riesgo para las poblaciones cercanas ni para los yacimientos de la región, se resolvió poner en marcha un esquema preventivo para seguir de cerca su evolución.
La Provincia dispuso un perímetro de seguridad de dos kilómetros alrededor del sector y restringió el acceso al área. El operativo es coordinado por Protección Civil y Defensa Civil de Rincón de los Sauces, mientras se implementó un sistema de telemetría para controlar en tiempo real cualquier variación en la actividad detectada.
En paralelo, el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) comenzó a realizar tareas de monitoreo sísmico y análisis complementarios. El objetivo es establecer si la fuente de calor responde a procesos geológicos asociados al antiguo sistema volcánico, a emanaciones de gases o a otros fenómenos naturales.
La ubicación exacta del punto no fue difundida para evitar el ingreso de particulares y facilitar el trabajo de los equipos técnicos. La decisión también busca preservar un área de alto valor ambiental y científico.
El episodio vuelve a poner la atención sobre Auca Mahuida, uno de los macizos volcánicos más importantes del noreste neuquino y eje de una reserva natural de más de 77 mil hectáreas. La zona combina ecosistemas de monte y estepa patagónica y posee un importante patrimonio paleontológico, arqueológico y biológico.
Mientras continúan los estudios, el Gobierno neuquino mantiene un seguimiento permanente y apuesta a una estrategia basada en la prevención y el trabajo conjunto con organismos especializados. El desafío ahora es determinar qué originó la anomalía y evaluar si será necesario sostener o ampliar las medidas de monitoreo en una de las áreas más sensibles de la provincia.