Volver a los orígenes: Torres y la bandera blanca con los intendentes opositores
El gobernador, Ignacio Torres, retomó el espíritu de sus inicios y se mostró en las últimas horas con dos de los jefes comunales más reactivos contra su gestión. Se trata de Othar Macharashvili de Comodoro y Marcelo Limarieri de Gualjaina. Con ambos avanzó en obras

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, mantuvo encuentros en la últimas horas con dos intendentes de la oposición con quienes venía teniendo cruces y chispazos. Se trata del mandamás de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili y de Marcelo Limarieri de Gualjaina.
En una reunión de trabajo en Casa de Gobierno, Torres recibió al intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, jefe comunal que se encuentra enrolado nuevamente en el espacio peronista aunque pasó la coalición de gobierno y también por el Frente Renovador en la época de Mariano Arcioni. Juntos repasaron una agenda de obras estratégicas bajo el Plan Galina, con énfasis en infraestructura básica, vivienda y energía.
Torres destacó: “Trabajamos sobre una agenda de obras que acompañan el crecimiento de Gualjaina y mejoran la calidad de vida de los vecinos. Estamos avanzando en proyectos vinculados a viviendas, la ampliación de servicios básicos y la extensión de la red de gas”. También subrayó la importancia del deporte como herramienta de inclusión.
En paralelo, el mandatario firmó el decreto que autoriza la licitación pública internacional para la construcción del nuevo acueducto entre Cerro Negro y Valle Hermoso (tramo clave del Plan Galina), con una inversión provincial superior a los $110.000 millones.
La obra beneficiará de manera definitiva a Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Sarmiento, resolviendo un problema histórico de abastecimiento de agua. Acompañaron la firma el intendente Othar Macharashvili y funcionarios provinciales.
“Después de mucho tiempo vamos a poder concretar algo que estaba pendiente desde hace muchísimos años: una obra que ningún gobierno anterior hizo”, afirmó Torres.
Estas acciones refuerzan la estrategia de Torres de tender puentes con intendentes de distintos signos políticos (incluso aquellos con pasado opositor, como Limarieri), priorizando obras y soluciones concretas para los chubutenses por encima de las grietas.