27 de junio de 2026
DOLOR INTENSO
La familia de Ernestina Pais: Benicio, Federica y la ausencia de su padre
Más allá de su carrera, Ernestina Pais siempre destacó el amor por su hijo Benicio, la relación con su hermana Federica y el respeto mutuo que mantuvo con su ex pareja Alejandro Guyot tras su separación

La conductora y periodista Ernestina Pais, fallecida este viernes a los 54 años, siempre habló con emoción de su familia como uno de los pilares fundamentales de su vida.Su mayor orgullo era su hijo Benicio, fruto de su relación con el fotógrafo y productor Alejandro Guyot.
En numerosas entrevistas y publicaciones en redes sociales, Ernestina expresaba el amor incondicional que sentía por él y cómo la maternidad transformó su existencia. Benicio fue, además, una de sus principales motivaciones durante los momentos más difíciles, especialmente en su lucha contra las adicciones y problemas de salud mental.
Ernestina Pais y Alejandro Guyot mantuvieron una relación de más de diez años que se destacó por una dinámica poco convencional. La pareja priorizaba sus espacios personales, lo que les permitió sostener el vínculo durante un largo período. De esa historia de amor nació Benicio en 2004.
Tras la separación, ambos continuaron unidos por la crianza del joven, preservando siempre su intimidad y manteniendo un vínculo basado en el respeto mutuo. Alejandro estuvo presente en momentos clave, como la internación de Benicio en 2024.
Actualmente, Guyot mantiene una relación con la periodista y escritora Josefina Licitra.Otro lazo muy fuerte era el que mantenía con su hermana, la también periodista Federica Pais. Ambas compartían una relación de apoyo mutuo y habían hablado públicamente del vínculo que las unía, forjado también en una infancia marcada por el dolor.
Ernestina y Federica eran hijas de José Miguel Pais, arquitecto y militante político que fue secuestrado y permanece desaparecido desde septiembre de 1976 durante la última dictadura militar.
Esta ausencia marcó profundamente sus vidas.Pese a las heridas del pasado, Ernestina siempre resaltó el valor de los afectos familiares como refugio y sostén emocional.
Su partida deja un vacío no solo en el ámbito profesional, sino también en el círculo íntimo de quienes la conocieron como madre, hermana e hija.